Sobre la última de ocho columnas
“… al conjurado le truena en el sobaco la bomba que iba a colocar. Me lo imagino perfectamente en su monólogo interior: me quedó padriuris la bomba, aquí dice que hay que ponerle un fusible blindado, pero con un alambrito va que chuta, de veras, pinches gringos, son muy sacaletiras, dicen que todo el artefacto hay que forrarlo con cinta de aislar de uso militar, yo creo que con cinta canela queda perfecta y todavía mejor, con másquin. Ya estuvo. Ahora me voy a ponerla, porque quedé muy formal de ponerla a las ocho de la mañana y ya son las doce, pero a cualquier hora truena igual. ”
Extraído del editorial de Germán Dehesa del 19/02/2008 en el periódico Reforma.