Apenas hace poco más de 3 años en las elecciones presidenciales del 2006, se tenía al PAN y al PRD enfrascados en una lucha por el poder y en el que uno al otro se pintaban de ser un “peligro” para el futuro del país.
En las elecciones intermedias del 2009, el PRI recuperó gran parte del terrero que había perdido en el 2003 en la cámara baja del congreso, después de haber sido condenado casi a desaparecer en la rotunda derrota del 2000. En el 2003, el PRI era la tercera fuerza política en el congreso. Hoy por hoy, son la primera. Y esto es, debido al desgaste por el que apostaron el PRD y el PAN antes y después de las elecciones presidenciales del 2006. Desde entonces, el PRI decidió mantener un perfil bajo ante la opinión pública tratando de proteger a su caballo en una burbuja para las siguientes elecciones presidenciales del 2012. Y parece ser que lo han logrado. De continuar las intenciones de voto a cómo van (ó a como las muestran), parece inminente el regreso del PRI a Los Pinos para el 2012. No se vislumbra un candidato fuerte ni en el PRD ni el PAN.
- Para el 2012, en el PRD habrá una gresca interna entre AMLO y Marcelo. Será interesante ver cómo es que se desenvuelve este episodio. Lo cierto es que el PRD salió muy mal librado de la estrategia que le siguió a su controversial derrota en el 2006. Las estrategias fallaron y AMLO está más débil que nunca, aunque con una buena base de la izquierda mexicana aun dándole un incondicional apoyo. Marcelo, por su parte, no ha querido “destaparse” de manera notable para el 2012, aunque sus intenciones se ven a leguas. Cierto es que, entre AMLO y Marcelo deben trabajar una estrategia inteligente para las siguientes elecciones, tratando de no cometer los mismos errores del pasado –como el fiasco de Juanito-. Además, como reto adicional para el PRD, deben tratar de rescatar los votos que ganaron en el 2006 como voto de castigo para el PAN, así como aquellos que habían depositado la confianza en un cambio en México.
- Por el PAN, el único que parece ser presidenciable y que ha ido escalando de manera silenciosa es Heriberto Félix Guerra, quien fuera candidato a gobernador de Sinaloa en 2004 y en las que perdió por un margen mínimo. El Sr. Félix Guerra recientemente fue nombrado Secretario de Desarrollo Social por parte del presidente Calderón. Ya veremos cómo es que se mueven los hilos en los siguientes meses.
- En cambio, en el PRI se sabe y se siente que Peña Nieto será el candidato y, de momento, no se ve quien le pueda dar una batalla ya que el PRI tiene ciertos convenios con una compañía de medios muy poderosa en México y que, a fin de cuentas, es un punto a favor en el andar de las campañas. El candidato luce fuerte y se antoja un regreso triunfal del PRI a Los Pinos después de lo que sería más de una década de ausencia.
Con este panorama, el PRD y el PAN están buscando a toda forma de conseguir (o no perder) más lugares ni espacios en el poder. A toda costa, buscan formar alianzas en contra del PRI que viene cabalgando fuerte y seguro hacia el 2012. Sin embargo, en esa busca insaciable de poder, están mostrando sus verdaderas caras. Las ideologías y colores parece que les importan un comino, y en vez se está fraguando una alianza de una supuesta derecha y una supuesta izquierda, contrapuesta por definición. De esta incongruente alianza, el único que saldrá beneficiado será el PRI ya que la población se dará cuenta que no es más que un simple juego de poder y nada más. Dichas alianzas son una burla para el electorado mexicano.
Cierto es que estamos en un año crucial para las aspiraciones de todos los partidos políticos. Hay elecciones para gobernador, diputados locales, así como para presidentes municipales en 12 entidades federativas (Chihuahua, Sinaloa, Durango, Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Aguascalientes, Hidalgo, Quintana Roo, Tlaxcala y Zacatecas). En tanto que en Baja California, Chiapas y Michoacán, hay para diputados locales y alcaldes -Ver Gráfico-. Esto, sin duda que moviliza la maquinaria política y ya están engrasándola muy bien, tratando también de engrosar las filas. La pugna interna por el poder parece ser más evidente en Sinaloa por el momento. Tenemos a Manuel Clouthier Carrillo, ex-director del Diario Noroeste e hijo del legendario Maquío, quien recientemente declinó sus aspiraciones para ser candidato del PAN en Sinaloa. Por otro lado en el PRI, se tiene a Chuy Vizcarra, quien apenas renunció a presidente municipal de Culiacán, y a MALOVA, actual senador de la República. Aquí, la lucha promete hacer sangrar la estructura interna del partido, incluso con una posible candidatura de MALOVA por el PAN, dado el decline de Clouthier. Por otro lado, en Durango (y en otros estados) se quiere fraguar una alianza entre PAN y PRD para tratar de sacar al PRI de los gobiernos estatales. Se ve difícil la alianza y con consecuencias peligrosas para la elección del 2012, pero como siempre la clase política mexicana parece que solo le preocupa el ahora y no el mañana.
Así pues, se antoja un escenario político complicado en el futuro cercano en el que parece que salen perdiendo los electores. No obstante, todo el desdén y falta de respeto hacia ellos, parece ser que está cambiando la malograda democracia en México con una participación más activa de la población por medio de ONGs (Ejem. Dejemos de Hacernos Pendejos). Esperemos pues que todo este embrollo favorezca el desarrollo de la consciencia cívica y disminuya la apatía, por momentos generalizada, con la que cuenta México en materia de participación ciudadana. Lo cierto es que estoy convencido de que este proceso democrático se consolidará si todos participamos y adoptamos una postura de construir, más que de crítica. Es decir, exigiendo sí, pero adicionando propuestas de cambios. La clase política mexicana esta tan corrompida no solo en ambiciones de poder sino por el dinero. Los únicos que podemos detener el círculo vicioso de alianzas políticas y malos manejos somos nosotros por medio de nuestra participación más activa. Se los dejo de tarea.