El Universal publicó hoy un análisis de los gabinetes de los gobiernos desde Miguel de la Madrid hasta el actual, respecto a los estudios realizados por los integrantes de los mismos.
Este estudio muestra datos interesantes, por ejemplo, que la gran mayoría de los servidores públicos cursaron sus estudios de licenciatura en universidades privadas y que una cantidad importante de ellos continuo sus estudios en el extranjero.
Algunos números. De un total de 905 funcionarios, incluidos los cinco presidentes, estos son sus grados máximos de estudios: un técnico, cinco bachillerato, 449 licenciatura, 81 especialización, 227 maestría y 142 doctorado.
Los años promedio de escolaridad por gabinete son: 1982-1988 17.3, 1988-1994 17.6, 1994-2000 18.0, 2000-2006 17.7 y 2006- 18.1. Desconozco si estos tiempos incluyen los periodos en que seguramente se dedicaron al rock and roll.
En fin, el lector interesado podrá leer un poco más sobre este estudio y su resumen en números.
Ahora, ¿De qué nos han servido tantos años de estudio de la élite burocrática? ¿De qué le ha servido a México que las personas encargadas de él hayan tenido y sigan teniendo títulos académicos obtenidos en universidades de prestigio? ¿Acaso el tener un PhD de Harvard me va a dar la solución para ser un buen gobernante? ¿Cuántos años más de estudios necesitan nuestros presidentes, gobernadores, secretarios y subsecretarios para erradicar de raíz los problemas que más afectan a nuestro país? ¿Cuántos títulos?
Desde mi punto de vista, un doctorado, dos maestrías, cuatro especialidades, dos licenciaturas, no sirven si no se tiene una leve idea de lo que implica tener el poder y la responsabilidad de cambiar las cosas y una idea bastante clara y amplia para lograr los objetivos.